Digitalización y transformación digital de la Administración Tributaria en América Latina y el Caribe (ALC): más allá de la factura electrónica

1. Introducción
En la última década, la digitalización de las administraciones tributarias de América Latina y el Caribe (ALC) ha avanzado de manera significativa. La implementación de la factura electrónica ha sido uno de los hitos más destacados en este proceso [1], sin dejar de lado la implementación del registro electrónico, las declaraciones electrónicas y el pago electrónico [2], generando en consecuencia mejoras en la recaudación y la reducción de la evasión fiscal. Sin embargo, es importante resaltar que la transformación digital va mucho más allá de la digitalización de documentos (facturas, declaraciones, entre otros)[3]. Se trata de un cambio estructural que redefine la relación entre los contribuyentes y las administraciones tributarias mediante el uso de tecnologías emergentes como por ejemplo la analítica de datos, la computación en la nube, la inteligencia artificial y el blockchain.
Como es sabido, cuando en la actualidad nos referimos a la digitalización y transformación digital de la Administración Tributaria, debemos señalar el concepto de Administración Tributaria 3.0, como la meta a alcanzar por parte de las administraciones tributarias de ALC, el cual se refiere a un ecosistema fiscal moderno basado en la automatización, la interconectividad y el análisis avanzado de datos. A diferencia de los modelos tradicionales, que dependen en gran medida de la intervención manual y procesos burocráticos, la Administración Tributaria 3.0 se apoya en tecnologías digitales para mejorar la eficiencia, la transparencia y la inclusión fiscal [4].
Por ejemplo, en la región, países como Brasil [5], Chile [6] y México [7] han liderado la implementación de plataformas digitales avanzadas para la gestión tributaria. Estas iniciativas han permitido la automatización de procesos clave, la integración de bases de datos y la generación de modelos predictivos que facilitan la detección de fraudes fiscales. No obstante, aún existen retos importantes en materia de interoperabilidad, regulación y acceso equitativo a la tecnología [8].
2. Diferencia entre digitalización y transformación digital
Si bien la digitalización es un paso importante en la modernización de las administraciones tributarias, no debe confundirse con la transformación digital. La digitalización se refiere a la conversión de procesos analógicos en digitales, como el uso de declaraciones y facturas electrónicas en lugar de documentos en papel. Por otro lado, la transformación digital implica una reconfiguración completa de los procesos y modelos operativos a través del uso estratégico de tecnologías digitales.
Mientras que la digitalización optimiza procesos existentes, la transformación digital crea nuevas formas de interacción con los contribuyentes, mejora la experiencia del usuario y permite el desarrollo de sistemas tributarios inteligentes y automatizados.
3. Aplicación práctica de técnicas y estrategias avanzadas para mejorar el cumplimiento tributario y soluciones tecnológicas innovadoras en la Administración Tributaria de América Latina y el Caribe (ALC)
El informe denominado «Panorama de las Administraciones Tributarias en los Países del CIAT. Resultados de la Encuesta ISORA 2023. Volumen I» con datos del año 2022, publicado por el Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (2025) destaca que, en vista de la necesidad de acelerar la transformación digital de las administraciones tributarias de América Latina y el Caribe (ALC) y con el fin de utilizar de manera más eficiente los recursos disponibles, se ha puesto de forma clara en los últimos años, además de la implementación de los instrumentos digitales tradicionales (Registro electrónico, declaraciones electrónicas, pago electrónico, etc.), una serie de: 1) Estrategias para mejorar el cumplimiento y 2) Soluciones tecnológicas innovadoras para mejorar de manera integral la gestión tributaria [9].
En tal sentido, según lo señalado en este documento, los países de América Latina y el Caribe (ALC), han implementado tanto, las siguientes estrategias para mejorar el cumplimiento como las siguientes soluciones tecnológicas innovadoras para mejorar de manera integral la gestión tributaria (expresado en porcentajes del total de países de ALC). Promedios simples para grupos de países seleccionados de ALC. Año 2022:
3.1. Estrategias para mejorar el cumplimiento:
- Enfoque de cumplimiento cooperativo: para grandes contribuyentes (52,9%), para contribuyentes de patrimonio elevado (19,6%) y para otro tipo de contribuyentes (37,4%).
- Factura electrónica obligatoria (parcial o total) (44,1%).
- Declaraciones prellenadas por la administración tributaria (44,1%).
- Exigencia de dispositivos fiscales electrónicos (26,5%).
3.2. Soluciones tecnológicas innovadoras para mejorar de manera integral la gestión tributaria:
- Ciencia de datos y herramientas analíticas (70,6%).
- Interfaces de programación de aplicaciones (67,6%).
- Computación en la nube (44,1%).
- Sistemas de identificación gubernamental (41,2%).
- Asistentes virtuales (38,2%).
- Tecnología de identificación digital (38,2%).
- Inteligencia artificial (23,5%).
- Automatización robótica de procesos (23,5%).
- Registro distribuido y blockchain (11,8%).
La mayoría de estas prácticas forman parte tanto de la digitalización como de la transformación digital. Como señalamos anteriormente, mientras que la digitalización convierte procesos manuales en digitales como la factura electrónica obligatoria (parcial o total) y las declaraciones prellenadas por la administración tributaria, la transformación digital (el resto de estrategias avanzadas) reconfigura la operatividad de la administración tributaria con un enfoque centrado en el contribuyente.
A continuación, se presenta una descripción general sobre la implementación de cada una de las técnicas y estrategias avanzadas destinadas a mejorar el cumplimiento tributario en las administraciones fiscales de América Latina y el Caribe (ALC). Estas estrategias se basan en soluciones tecnológicas innovadoras que favorecen la eficiencia, la transparencia y la recaudación fiscal.
Declaraciones pre-llenadas: Consiste en la utilización de información previamente recopilada por la Administración Tributaria, como ingresos y deducciones, para completar automáticamente las declaraciones fiscales en formato electrónico. Esta estrategia, enmarcada en el proceso de digitalización, facilita el cumplimiento por parte de los contribuyentes, quienes solo deben revisar y confirmar la información proporcionada.
Factura electrónica obligatoria: La imposición del uso de facturas electrónicas por parte de los contribuyentes contribuye a la eficiencia administrativa, reduce el uso de papel y permite la supervisión en tiempo real de las transacciones comerciales. Esta medida, alineada con la digitalización, incrementa la transparencia y previene el fraude fiscal.
Dispositivos fiscales electrónicos: Se refiere a la obligatoriedad de emplear dispositivos que registren y transmitan las ventas y transacciones de forma electrónica a la administración tributaria. Este mecanismo fortalece la transparencia y optimiza la recaudación mediante un monitoreo en tiempo real.
Cumplimiento cooperativo para grandes contribuyentes u otros tipos de contribuyentes: Este enfoque promueve una relación colaborativa entre la administración tributaria y, por ejemplo, los grandes contribuyentes, con el objetivo de incentivar el cumplimiento voluntario mediante el diálogo y acuerdos. La digitalización y la transformación digital facilitan este proceso al permitir un intercambio eficiente de información y una mejor gestión del riesgo tributario.
Ciencia de datos y herramientas analíticas: La aplicación de análisis de grandes volúmenes de datos permite la detección de patrones que pueden indicar posibles casos de fraude fiscal. La transformación digital en este contexto mejora la capacidad de predicción y prevención del incumplimiento tributario.
Computación en la nube: Esta tecnología optimiza el almacenamiento y procesamiento de datos, facilitando el acceso a la información desde diversas ubicaciones y mejorando la gestión interna de la Administración Tributaria. Asimismo, permite la interacción eficiente con los contribuyentes, asegurando un acceso oportuno a los servicios tributarios.
Inteligencia Artificial (IA): La IA se emplea en la automatización de procesos y en la mejora de la toma de decisiones dentro de la Administración Tributaria. Su aplicación incluye el reconocimiento de patrones, el procesamiento de lenguaje natural y la generación de predicciones sobre el comportamiento fiscal de los contribuyentes.
Registro distribuido y Blockchain: Aunque su implementación aún se encuentra en fase de desarrollo en pocas administraciones tributarias de ALC, la tecnología blockchain tiene el potencial de fortalecer la transparencia y la seguridad en las transacciones tributarias. Su aplicación abarca la factura electrónica, la trazabilidad de operaciones de comercio exterior, la identidad digital y la automatización de pagos y devoluciones mediante contratos inteligentes.
Automatización robótica de procesos (ARP): La ARP permite la ejecución automática de tareas repetitivas, como la transferencia de datos entre sistemas, lo que incrementa la eficiencia operativa y libera recursos para funciones más estratégicas dentro de la Administración Tributaria.
Interfaces de programación de aplicaciones (APIs): La implementación de APIs facilita la integración y comunicación entre diferentes sistemas, mejorando la interoperabilidad y la eficiencia de los procesos administrativos. Estas interfaces permiten a las aplicaciones intercambiar información de manera segura y estructurada, garantizando la protección de datos sensibles.
Sistemas de identificación gubernamental: La verificación de identidad mediante sistemas digitales contribuye a la prevención del fraude y al aseguramiento del cumplimiento tributario, fortaleciendo los mecanismos de control de la administración fiscal.
Tecnología de identificación digital: Su implementación mejora la seguridad y autenticación en los procesos tributarios relacionados con la gestión, recaudación e inspección, reduciendo los riesgos de fraude y suplantación de identidad.
Asistentes virtuales: El uso de chatbots o asistentes virtuales permite brindar soporte automatizado a los contribuyentes, respondiendo consultas y guiándolos en el proceso de cumplimiento tributario. Estas soluciones pueden utilizar algoritmos de aprendizaje automático para mejorar la interacción y la calidad del servicio.
En definitiva, la implementación de todas estas estrategias y herramientas tecnológicas en las administraciones tributarias de América Latina y el Caribe (ALC) representan un avance significativo hacia la modernización y eficiencia de los sistemas fiscales. Por otra parte, según lo señalado anteriormente, es evidente que la digitalización y transformación digital de las administraciones tributarias de ALC va más allá de la implementación de la factura electrónica, si bien es cierto que la factura electrónica en ALC es un referente a nivel mundial en la fase de digitalización, el avance hacia la transformación digital transciende a la implementación de la factura electrónica. Por tanto, el ecosistema integral de la digitalización y la transformación digital desempeñan un papel crucial en la mejora del cumplimiento tributario, garantizando una gestión más efectiva y transparente.
4. La confidencialidad y privacidad de los datos tributarios, y el sesgo en los algoritmos
Cuando nos referimos a la digitalización y transformación digital de la Administración Tributaria en ALC, no podemos pasar por alto, lo relacionado con el uso intensivo de datos y algoritmos por parte de esta, ya que plantea importantes desafíos en materia de privacidad y seguridad de la información. La protección de datos personales y la ciberseguridad deben ser prioridades en este proceso de digitalización y transformación digital.
Además, el uso de algoritmos en la Inteligencia Artificial (IA) para funciones de inspección tributaria puede generar sesgos si los modelos predictivos no se diseñan con criterios éticos y transparentes. Es fundamental que las administraciones tributarias implementen mecanismos como la auditoría algorítmica y garanticen la equidad en el uso de la tecnología para proteger los derechos de los contribuyentes.
5. Conclusión
La digitalización y transformación digital de las administraciones tributarias en América Latina y el Caribe (ALC) es clave para mejorar la eficiencia y la transparencia fiscal. No obstante, su implementación va más allá de la simple digitalización de documentos (como, por ejemplo, de la factura electrónica) y deberán enfocarse en una reestructuración integral de los procesos tributarios. La ciencia de datos, la computación en la nube, la inteligencia artificial, el blockchain, entre otras, son herramientas esenciales en este cambio. Sin embargo, su uso debe ser ético y responsable para garantizar la seguridad y equidad en la gestión fiscal, protegiendo siempre los derechos y garantías de los contribuyentes.
[1] Para el año 2018, Karla Hernández y Juan Robalino en un trabajo titulado “Evidencias del Impacto de la Facturación Electrónica de Impuestos en América Latina” indican que en América Latina existen implementaciones exitosas de sistemas nacionales de facturación electrónica, con millones de emisores que han generado decenas de documentos electrónicos, entre los cuales se encontraban: Argentina, Brasil, Chile, Ecuador, México, Perú y Uruguay como los países de la región que poseían para ese momento, factura electrónica consolidada. Siendo la pionera Chile desde el año 2003. Pág. 193. https://www.ciat.org/Biblioteca/Estudios/2018_FE/cap3-1_Evaluacion.pdf
[2] “Los avances de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC) fueron determinantes en la modernización de los procesos de las administraciones tributarias. Si bien estas tecnologías se introdujeron inicialmente de manera preponderante en la función de recaudación (registros de contribuyentes, recepción de pagos, declaraciones de pagos, etc.) Se fueron difundiendo al conjunto de los procesos empleados en las funciones básicas de estas entidades (atención al contribuyente, fiscalización, cobranza y función jurídica)”. Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (2023). ¿Quo vadis, administración tributaria? Barreix, A. Martín, B. Roca, J. Díaz. S y Zambrano R. Pág. 30. https://www.ciat.org/Biblioteca/DocumentosTecnicos/Espanol/2023-Quo-vadis-CIAT.pdf
[3] Para el año 2018, Alberto Barreix y Raúl Zambrano en un trabajo titulado “La Factura Electrónica en América Latina; proceso y desafíos” señalan que la factura electrónica también podía considerarse como un instrumento de la tercera revolución industrial (computación, internet y telecomunicaciones; Schwab, 2016) basada en la generación y difusión de datos. Además, indicaban que “Muy probablemente, la Factura Electrónica” sería la punta de lanza de avance de la digitalización de otros tributos, como el uso generalizado de la nómina electrónica, y como nuevo instrumento de control del incumplimiento vía análisis de riesgo. Pág. 4. https://www.ciat.org/Biblioteca/Estudios/2018_FE/cap1-1_bareix_zambrano.pdf
[4] En resumen, hemos pasado de una Administración Tributaria 1.0 (Modelo Tradicional) que se caracteriza por su dependencia del papel y la ejecución de múltiples procesos manuales, lo que genera ineficiencias y una mayor carga administrativa tanto para los contribuyentes como para las autoridades fiscales. Este modelo implica una comunicación fragmentada entre los distintos actores del sistema tributario y una recopilación de datos basada en declaraciones y auditorías ex post, lo que limita la capacidad de detección temprana de incumplimientos.
Luego, hemos transitado por la Administración Tributaria 2.0: (Transición Digital) que se caracteriza por avance de la tecnología y la digitalización de la economía. Por tanto, las administraciones tributarias han adoptado sistemas electrónicos para mejorar la eficiencia y eficacia de la recaudación. La Administración Tributaria 2.0 se basa en la automatización de procesos, el uso de plataformas digitales para la presentación de impuestos y el intercambio de información entre distintas entidades gubernamentales y del sector privado. Este modelo ha permitido una mayor transparencia, reducción de costos y mejora en el cumplimiento fiscal a través de mecanismos como la facturación electrónica y la interoperabilidad de bases de datos.
Actualmente, nos encontramos en la Administración Tributaria 3.0 (Transformación Digital: Hacia una Tributación Inteligente), es decir, la evolución hacia la Administración Tributaria 3.0 implica una integración aún mayor de los sistemas tecnológicos en el proceso de tributación. En este modelo, los tributos se incorporan directamente en los «sistemas naturales» de los contribuyentes, es decir, en las plataformas que estos utilizan para operar sus negocios y realizar transacciones. A través de inteligencia artificial, big data y blockchain, se busca una administración tributaria proactiva y en tiempo real, reduciendo cargas administrativas y mejorando la recaudación. La Administración Tributaria 3.0 permite acercar la fiscalidad a los hechos imponibles en el momento en que ocurren, evitando discrepancias y promoviendo una tributación más justa y eficiente. Además, este enfoque contribuye a reducir la evasión fiscal y optimizar la gestión de la deuda tributaria, minimizando la carga de cumplimiento para los contribuyentes.
[5] https://www2.deloitte.com/mx/es/pages/tax/articles/disrupcion-tencologica-en-impuestos.html?utm_source=chatgpt.com
[6] https://publications.iadb.org/es/transformacion-digital-en-las-administraciones-tributarias-de-america-latina-chile?utm_source=chatgpt.com
[7]https://www2.deloitte.com/mx/es/pages/tax/articles/disrupcion-tencologica-en-impuestos.html?utm_source=chatgpt.com
[8] La publicación del CIAT denominada “Las TIC como herramienta estratégica para potenciar la eficiencia de las administraciones tributarias” (CIAT, 2020), contiene un conjunto de experiencias y prácticas de diferentes países miembros, particularmente de Latinoamérica. Allí se señala, que existen diferencias significativas en el planteamiento y el grado de desarrollo de las soluciones de digitalización y transformación digital aplicadas en los distintos países. Las economías más grandes con administraciones tributarias de mayor tamaño en Sudamérica y México han ido mejorando paulatinamente sus sistemas de información a lo largo de los años. Las economías más pequeñas han implantado soluciones a medida desarrolladas por terceros. Muchos países del Caribe han adoptado paquetes COTS. Algunas de estas implantaciones en administraciones tributarias más pequeñas sin grandes capacidades internas de desarrollo se han financiado con préstamos concedidos por bancos de desarrollo.
En cuanto al registro, algunas administraciones tributarias han conseguido implantar procesos de registro totalmente en línea, mientras que otras tienen un enfoque mixto en el que, si bien sigue siendo necesaria cierta interacción física para el registro, la información se puede actualizar directamente en línea.
En cuanto a la presentación de declaraciones tributarias, el CIAT ha observado que la presentación electrónica de las declaraciones está ampliamente disponible y que en algunos países este canal de presentación es el único disponible. Las declaraciones precumplimentadas del impuesto sobre la renta de las personas físicas están disponibles en varios países, entre ellos al menos Argentina, Brasil, Barbados, Chile, Colombia, Ecuador, México y Paraguay. En Brasil, con base en el sistema SPED, las empresas sujetas al régimen general ya no necesitan presentar una declaración de impuestos, puesto que la administración tributaria ya dispone de toda la información relevante de carácter tributario y contable para liquidar el impuesto. Los certificados de retención en línea se han implantado, por ejemplo, en Paraguay, donde todos los certificados se comunican o se presentan a la administración tributaria.
Un avance significativo en la región lo constituyen los sistemas de facturación electrónica, en los que todas las facturas que implicarían créditos en las compras se transmiten a la administración tributaria en algún momento, ya sea poco después de la transacción o incluso antes de que se completen las operaciones. Más de una docena de países cuentan con sistemas sólidos y sostenibles de facturación electrónica, entre ellos Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Perú y Uruguay; otros, como República Dominicana, Panamá y Paraguay han iniciado la implantación del sistema, mientras que en El Salvador están en fase de proyecto piloto. https://www.ciat.org/Biblioteca/Estudios/2020_TIC-CIAT-FBMG.pdf
[9] Garcimartin, C. y Díaz de Sarralde Míguez, S. (2025). Panorama de las administraciones tributarias en los países del CIAT. Resultados de la Encuesta ISORA 2023. Volumen I (cuestionario anual). Centro Interamericano de Administraciones Tributarias (CIAT).https://www.ciat.org/Biblioteca/Estudios/2025_panorama_AT_ISORA_CIAT.pdf